Antonio Duato llama “brujas” a los teólogos progresistas. Atrio XXXI

Publicado en por Miguel González

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Para cazar brujas tiene primero que haberlas. Y ya ha quedado claro que haberlas, haylas.  Elemental querido “guasón”.

 

No dan puntada sin hilo estos angelitos del infierno que a fuerza de sobreactuar (alguna vez nos enteraremos en cobro de qué servicios y para qué amo) terminan por hacer de un foro supuestamente de debate, una plataforma para el insulto, la vejación, el desprestigio de la religión católica y sus administradores.

 

No pasa día en que desde el foro (forro) no tachen de tics nacionalcatólicos a un obispo ni de retrógrado a un cardenal. Es sabido que el modelo de esta rancia progresía andante es el totalitarismo de corte soviético  que añoran y por el que suspiran todos los días (con sus noches). ¿Qué diferencia hay entre el nacionalcatolicismo y el totalcatolicismo? Que unos son enemigos y los otros, amigos. Critican todo lo que se menea cuando lo que en realidad no les gusta es que ellos no pintan nada en una Iglesia que no necesita de "listillos" que trabajen para el enemigo. No conocen la lealtad, ¿quién es esa señora? y tienen mucha letra pequeña.

 

Duato, no mientas más mimetizando el lenguaje de la izquierda política: no digas interrupción voluntaria del embarazo para referirte a la eliminación salvaje de un hijo de Dios, es decir, para referirte al aborto. No mientas más, Antonio. ¿Te acuerdas de las cebollas de Egipto? Por unas míseras subvenciones algunos son capaces de vender su alma al diablo.

 

 

Miguel González

 

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