De piedras y malentendidos. Atrio.org XCII

Publicado en por Miguel González

Javier Renobales Scheifler cita mi nombre en el foro Atrio.org, en un comentario sobre el papel de la mujer en la historia de la Iglesia católica y el por qué de la no ordenación de mujeres. Viene a concluir con una frase que extrae como reflexión de mis palabras de entonces, es decir, de hace unos meses cuando participé en ese foro del que fui expulsado, previa vejación, encerrona y linchamiento; dice así Javier: ¡Cuánto daño hacen estas erradas ideas católicas que manipulan a Dios para beneficiar intereses de los hombres (no de las mujeres en este caso)! Es gratis abrir la boca.

 

mujer-ordenada-copia-1.jpg


Craso error. Javier no se enteró antes ni se entera ahora. Todo el tiempo de mi participación en el foro mantuve una postura que no pretendía sino explicar las cosas. Es decir, ante tanto insulto, desprecio y difamación contra los responsables de la Iglesia, simplemente quise traer racionalidad a la orgía de vísceras con propaganda que se estila en ese foro.

 

La explicación que di entonces y que le repito ahora, señor Renobales,  es bien simple: no hay sacerdotes mujeres porque Jesús no eligió entre los doce a ninguna mujer. Dice usted que hace daño esa posición, pero no olvide que viene del mismo Jesús. La Iglesia no ha modificado ese asunto en su ya larga historia y tiene un motivo de peso para no hacerlo puesto que la idea partió nada más y nada menos que del mismísimo Jesús, a menos que usted considere interpolación toda glosa que no sea de su agrado.

 

También ocurre en otros pasajes, por ejemplo en ese tan citado en Atrio en el que una adúltera iba a ser apedreada y Jesús, con su habitual inteligencia y gusto por la parábola la salvó de la lapidación. En Atrio.org se cercena todos los días una parte de la frase que pronunció Jesús: ¿nadie te ha condenado? Pues yo tampoco. Vete y no peques más. Es decir que mientras los atridas se quedan con la primera frase: yo no te condeno y de ahí extraen ideas tan peregrinas como esa de que el sexo es cosa de dos (o de 10 si es una orgía, supongo), Jesús termina su lección magistral con un vete y no peques más. No es cosa de dos, por lo tanto,  y además es pecado. Este Jesús nos ha salido conservador en esto del sexo, Javier.

 

Pues eso, señor Renobales, que no hay mujeres sacerdotes no por un capricho ni mucho menos por mala fe como usted declara, sino por continuar con una práctica del mismo Jesús. No estamos hablando de Perico el de los palotes. Pero es que, además, parecen ustedes el perro del hortelano porque por una parte piden que haya mujeres sacerdotes y por otra niegan que el sacerdocio sea cosa de Jesús que según algunos de tan laico odiaba lo sacerdotal. Otro error de bulto: Jesús no desterró el sacerdocio sino que, ¡pásmese! declaró que a partir de él todos somos sacerdotes. Nada de todos laicos como reclaman desde foros como Atrio.org, sino todos sacerdotes. Su gozo en un pozo.

 

Como veo que tiene mala memoria al menos para lo que no le interesa, le recuerdo que también declaré en aquella ocasión que me sospechaba que, no obstante lo dicho, no tardando mucho las mujeres serían ordenadas sacerdotes. ¿Lo recuerda usted? Esto prueba que mi intención no era sentar cátedra sino explicar los hechos, tanto los antiguos como los que se avecinan. Pero explicar no es decretar y los responsables de la Iglesia tienen en sus manos, atendiendo a los signos de los tiempos, el poder cambiar ese hecho y que las mujeres también puedan ser ordenadas. Una cosa es que puedan y otra que tengan que hacerlo so pena de ser tachados de misoginia y otras lindezas que utilizan como piedras quienes no tienen argumentos.

 

Como usted ve las piedras están siempre presentes (matafórica o realmente), y las utiliza todo el mundo.

 

Miguel González.

 

Sigue

Etiquetado en Aportaciones

Comentar este post

Cazagazapos 09/19/2010 13:26



Los temas que toman no lo hacen al azar. Hace 50 años los partidos de la izquierda expulsaban a los homosexuales (mariquitas sin más se les llamaba entonces). Todos estos que ahora se derriten
por defender a ver qué barbaridad mayor con respecto a los gays, no hace mucho los expulsaban y todavía hoy se les mata por primos de estos.